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L a P e d r @ d a

Cuando de Cuba se trata: ¿Opinar o calumniar?

Cuando de Cuba se trata: ¿Opinar o calumniar?

Abner Barrera Rivera
Rebelión


Cuando se escriba la historia del periodismo en América Latina, se encontrará que éste ha sufrido la mediatización del imperio yanki y el colonialismo interno de nuestros propios países. La libertad de prensa ha estado afectada por esos factores, y a ellos se ha sumado el concepto empresarial y comercial de los órganos de prensa. Con estas armas es que funciona el mecanismo de desinformación del amo exterior y los traidores locales; posee una orientación execrable de tratar de arrebatar el alma latinoamericana. Para ello usan la mentira reiterada, sistemática y cotidiana.

Se trata del engaño organizado para vender la imagen de un sistema cruel, genocida, y de políticos obedientes a la orden del exterior del gran dueño (como la sumisión de los presidentes de Uruguay y El Salvador al presidente de Estados Unidos en la pasada Cumbre Iberoamericana en Monterrey, México), presentada a colores, en monólogo ampliado, mediante tecnologías de punta en todos y cada uno de los medios. El colonialismo informativo que durante años se venía padeciendo, ahora, por esa concentración de la propiedad de los medios y el control de las tecnologías, se acomoda ventajosamente a un renacido colonialismo económico y militar. A ella pertenece la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP); un club de los dueños de los principales diarios de nuestro continente, cómplice del más extraordinario alud de campañas mentirosas contra todos los procesos políticos contrarios al imperialismo estadounidense. La SIP fue secuestrada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en 1950, un engendro del macartismo y la Guerra Fría; como tal demuestra su esencia antidemocrática al hacer declaraciones que incluyen a los periodistas asalariados que trabajan en sus diarios, sin preguntarles jamás lo que opinan, sin reconocer nunca que son solo negocios lucrativos con la misión de imponer la censura permanente que les permite el poder económico.

Una muestra de esas campañas embusteras contra los procesos políticos antiimperialistas es el caso del periódico La Nación, principal medio comercial de Costa Rica, miembro también de la SIP. En este se ejerce un periodismo reaccionario - en sus editoriales y páginas de 'opinión'- hacia los movimientos políticos latinoamericanos que se oponen a los intereses estadounidenses. Se trata de un periodismo barato o periodismo basura, que al igual que la comida chatarra o rápida no alimenta, sino envenena y mata; derrocha ponzoña secuestrando la verdad. No entiende la información como un bien social, sino como una mercancía; no busca mantener la objetividad informativa y el respeto a la verdad. Ha hecho del periodismo un negocio, una publicidad comercial, al servicio de los intereses de los ricos y poderosos de este mundo. La actitud de editores y directores de este medio ha estado orientada a ignorar ciertos temas, no por el miedo a una denuncia sino al temor a la opinión pública. De ahí que las ideas no oficiales, puedan verse marginadas y los hechos desagradables silenciarse sin necesidad de prohibición oficial alguna.

En ese medio se facilita espacios para la publicación de algunos "escritores" que -al igual que la publicidad- mienten y calumnian para vender. No son honestos en lo que dicen y no tienen el más mínimo respeto, ni por la historia ni por los lectores. No es posible encontrar un tratamiento responsable de la noticia y una opinión fundada en criterios y/o razones. Esto sucede, especialmente cuando se trata de hablar de la Revolución Cubana, tema con el que varios han hecho "carrera política" en América Latina, Estados Unidos y Europa, no pocos han amasado dólares viviendo cómodamente con discursos cacofónicos y otros han ascendido a la categoría de "académicos" y de "intelectuales". No tiene otra cosa qué decir, que no sea difamar y calumniar a la Revolución Cubana y a su Presidente. Han hecho de esto una forma de vida; un negocio. Viven de la mentira y los agravios.

Vale señalar que, compartimos el criterio de que los medios deben contribuir a la creación de opinión; pero una cosa es generar opinión y otra muy distinta es utilizar la "opinión" para mentir (tergiversar los hechos), insultar y difamar. ¿Es esta la libertad de prensa que pregonan las democracias de algunos países capitalistas?

Queremos ilustrar lo que venimos diciendo, con un artículo publicado en este diario (04/01/04), en el que específicamente se alude a la Revolución Cubana y a su Jefe de Estado el Dr. Fidel Castro Ruz.

El autor es nada menos que Carlos Alberto Montaner, "escritor" estrella de ese periódico. Cuando escribe, siempre hace referencia a la Revolución Cubana para insultarla, atacarla y proponer una invasión militar; no es extraño que pueda estar hablando de la economía japonesa y termine insultando al Jefe del Estado cubano. Este personaje suele visitar con frecuencia Costa Rica, donde siempre es bien recibido por los políticos y la prensa de derecha. Gracias a este 'respaldo' presume de intelectual y democrático, y aparece en ese medio como un defensor de los derechos humanos. Todo esto porque nadie en Costa Rica se ha molestado en desenmascararlo e informar lo que realmente es: un agente de la CIA, vinculado a los grupos cubanoamericanos terroristas de Miami y que desde Madrid -donde reside- ha estado inventando y financiando a los grupúsculos de disidentes (automarginados sociales) en Cuba, quienes estuvieron dispuesto a hacer lo que se les exigiera a cambio de algunos dólares, y de la ilusión de llegar algún día al paraíso estadounidense.

Sin ningún pudor y pretendiéndose un entendido en medicina, diagnóstica los supuestos males que el Presidente cubano -en su opinión-, sufre. Se trata de un dictamen grave. Si el lector no supiera a quien se está refiriendo, podría pensar que se trata del Papa Juan Pablo II. Al agotársele las invenciones clínicas, procede por su cobardía intelectual, a lo que como buen agente de la CIA, mejor sabe hacer, que es insultar. Cualquier persona sensata que lea sus escritos, los tomaría -únicamente- como la expresión visceral de la ignorancia del "doctor" Montaner.

Los lectores críticos de los medios, identificados con un periodismo responsable y honesto se preguntan: ¿Si la salud del Presidente cubano fuera como prescribe este galeno, entonces quién fue el que habló el pasado 5 de diciembre de 2003 en la escuela primaria "Marcelo Salado", de Cárdenas con gran pedagogía y lleno de vitalidad?¿Quién fue el que pronunció el discurso del 45 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana, en el teatro "Carlos Marx", el 3 de enero de 2004 con tanta lucidez? Ambos, por su contenido histórico, analítico y por su significado político generaron reacciones positivas de los sectores intelectuales de América Latina, USA y Europa. ¿Ignorará el médico Montaner estos discursos y reacciones?

Interroguemos sobre algo más reciente: ¿Si así fuera de grave la salud del Presidente cubano, entonces por qué el 21 de enero de este año sostuvo un animado y fluido diálogo de cuatro horas con los 630 estudiantes y profesores de 234 universidades y de otros altos centros de estudios norteamericanos participantes en el Programa Semestre en el Mar, en el Palacio de las Convenciones? Esta fue la séptima oportunidad que el Presidente cubano se reunió con un contingente de estadounidenses de este Programa educacional auspiciado por la Universidad de Pittsburg, que por décima vez visita a Cuba.

Pregúntense el lector ¿qué otro Presidente en el mundo es solicitado para este tipo de encuentros? De esto no hablan, ni la prensa ni los periodistas cautivados por el imperio. Montaner y su séquito de terroristas se defraudaron al saber que los visitantes dijeron sentirse sumamente honrados por la reunión con el Comandante en Jefe, catalogada de oportunidad especial, y satisfechos por haber conocido hospitales, museos, escuelas, lugares históricos, culturales, y sobre todo, por la interrelación con el pueblo y el mundo universitario. Hasta la fecha casi siete mil estadounidenses han visitado Cuba mediante el Programa Semestre en el Mar. Y sobre estas visitas, el académico Brandt transmitió su certeza de que irán dando luces al pueblo estadounidense sobre la verdadera realidad de Cuba. Pero el agente de la CIA no habla de esto.

Si el Presidente de la Mayor de las Antillas padeciera de todos los males dictaminados por el médico Montaner, entonces ¿por qué Fidel Castro en sus visitas a algunos países (Brasil, Venezuela, Paraguay, Argentina) sigue dando muestras de vitalidad física y mental, no solamente por el tiempo en el uso de la palabra, sino también por la rigurosidad del contenido de sus discursos? ¿Por qué despierta enormes simpatías y ovaciones de los pueblos como ningún otro presidente? Llama la atención que, en cada país que visita, es recibido por gente que expresan su solidaridad hacia la Revolución Cubana. Mientras que, cuando Bush hijito (amigo de Montaner) visita algún país, la gente lo 'recibe' con manifestaciones de protestas, iras, insultos y repudios (como sucedió recientemente en México). Más de un presidente desearía tener los conocimientos y la cultura que posee el Presidente cubano y de saber exponerlos como él los hace.

Si Fidel fuera como señala la "fortuna juvenil" de Montaner, entonces ¿por qué él y sus socios terroristas de la CIA y de Miami se han desvelado tanto por asesinarlo, y ya llevan más de 600 planes de atentados contra el Jefe del Estado cubano? Insultar como hace este mozo es propio de quienes carecen de ideas, de aquellos que no pueden demostrar sus afirmaciones con razones, de los que se han quedado huérfanos de pensamiento y los domina la sequía mental y el odio asesino. A este tipo de escribidores, un medio como La Nación -que presume de prestigioso- le da espacio para mentir, calumniar e insultar. Sus artículos son un completo desprecio por la verdad histórica y no poseen una mínima seriedad intelectual.

Al referirse a los acontecimientos de abril del año pasado en Cuba, dice el iluso Montaner: "fusilaron a tres muchachos negros por robarse un bote y cayeron como una tromba sobre casi un centenar de opositores pacíficos, condenándolos en juicios relámpagos a penas hasta de 28 años de cárcel. El más notable era Raúl Rivero, el principal poeta de Cuba, pero las biografías de los 75 demócratas internados en las prisiones eran todas parecidas: periodistas, escritores, bibliotecarios, economistas, activistas de derechos humanos"

Miente cuando señala que fueron fusilados por robarse un bote. Los hechos nos revelan que fueron sancionados a la pena de muerte, por secuestrar una embarcación con 36 personas a bordo, entre ellos mujeres y niños, a quienes amenazaron de muerte con armas blancas o de fuego, eran personas con prontuarios penales pésimos. Estos secuestradores nunca desistieron de sus propósitos a pesar de las advertencias y el esfuerzo que se hizo en ese sentido. Las 36 personas que mantenían como rehenes pudieron ser rescatadas sin una sola herida gracias a la habilidad de una de las dos turistas francesas que se arrojó al agua y a la serenidad y responsabilidad con que actuaron las autoridades cubanas. ¿Si se hubiera usado la fuerza para detener a los secuestradores cuántas personas hubieran sido lesionadas? ¿Cuántos hubieran perecido en alta mar si la embarcación hubiese anegado?

De manera que no se les fusiló por ser negros, como insinúa el escritor estrella. Tampoco eran unos ladroncitos como trata de minimizar el "analista". Darles este calificativo solamente es propio de personajes siniestros como Montaner acostumbrado a atentados terroristas de mayor envergadura, como las que suelen hacer sus amigos de la mafia cubanoamericana de Miami y de la CIA. ¿Por eso se olvida que el secuestro es un delito de terrorismo según la propia legislación internacional?

Los 75 detenidos tampoco eran opositores pacíficos; todos estaban comprometidos -lo admitieron en los juicios- en planes subversivos para dañar la soberanía nacional cubana a favor del imperio (Estados Unidos). Esto es severamente sancionado en cualquier país de derecho. Tampoco fueron juicios relámpagos; se efectuaron 29 juicios a 75 personas, a los que los tribunales impusieron entre 6 y 28 años de privación de libertad. Estos juicios se hicieron con respeto absoluto a la legalidad y a las garantías de los procesados. Los procesos penales se instruyeron con carácter sumario, en virtud de la Ley 5 de 1977, o Ley de Procedimiento Penal, procedimiento que no es exclusivo de Cuba, sino que está en más de 100 países, incluido Estados Unidos. Este tipo de proceso no niega las garantías de los acusados, sino que todos tuvieron un debido proceso, garantizado por las leyes cubanas. Todos los inculpados conocieron de los cargos que les imputaban y tuvieron la posibilidad de alegar en cada uno de los juicios. Todos tuvieron representación legal, con abogados defensores elegidos por ellos o de oficio. En total fueron 54 los letrados, de ellos 44 designados por los acusados y sus familiares y solo 10 de oficio. Cada abogado tuvo el derecho de ser escuchado, por tribunales que ya existían, o sea, que no fueron creados especialmente para estos casos y por jueces que ya estaban en sus cargos desde antes. Todos tuvieron su vista oral, donde además de exponer sus ideas, respondieron preguntas, ya que en Cuba estas vistas orales son obligatorias. Pero no solo tuvieron vista oral, sino que fueron públicos, ya que participaron cerca de 100 personas en cada uno de ellos, un total de casi 3.000 personas, entre familiares, testigos y peritos. Fueron los tribunales los que autorizaron a las personas que participarían. Los abogados por su parte tuvieron acceso a los expedientes antes del juicio. Ninguno fue sometido a celda de castigo y ahora todos tienen derecho a recurrir las sentencias.

El "letrado" Montaner, exabruptamente habla de Raúl Rivero como el principal poeta de Cuba. ¡Una verdadera novedad! Podrá ser el principal (poeta) de aquel grupo de automarginados sociales con escasa educación, o del convulsionado Montaner que por lo que dice es un gran indocto de la poesía cubana. A los otros mercenarios, los declara demócratas, y miente cuando dice que son periodistas, escritores, bibliotecarios, economistas y activistas de derechos humanos. En realidad esta gente vivía en completa falsedad. Supuestamente eran 37 los periodistas encausados, pero los que estudiaron o lo ejercieron en algún momento fueron solo 4. Se demostró que la mayoría de los inculpados no trabajaba, en algunos casos, por años. El "analista" se olvida de que Cuba es un Estado de derecho y por eso a los enjuiciados se les aplicaron las leyes por dañar la soberanía nacional cubana a favor de una potencia extranjera. Pretende identificar como periodistas a quienes bajo ese ropaje - verdaderos harapos de la indignidad- trabajaban en la Oficina de Intereses de Estados Unidos, a sueldo de un país extranjero.

El escribidor no dice nada de los documentos donde se demuestra la culpabilidad de cada uno de los encausados, cómo recibían dinero y regalos, así como materiales. Es tanto el apoyo brindado, que esta gente contaban con pases para entrar a cualquier hora en la Sección de Intereses de Estados Unidos, y por diferentes vías recibían dinero. A uno de los inculpados se le descubrieron 13.600 dólares en el forro de un traje, mientras otro escondía casi 5.000 dólares en una frasco de medicina. Uno de los acusados, Osvaldo Alfonso, declaró durante el juicio que él y los otros habían sido utilizados por la Sección de Intereses en trabajos a favor de los Estados Unidos. En carta recibida por Osvaldo y remitida por Carlos Alberto Montaner, este le manda dinero y le dice que lo llamarán "unos amigos españoles de alto nivel para hablar del Proyecto Varela". A este cacareado Proyecto Varela se le ha dado bastante publicidad en algunos países de Europa, pero no es sino parte del plan de subversión contra Cuba y no tiene el menor asidero en las leyes cubanas.

Sin duda que al trastornado Montaner y a su fauna les debe seguir perturbando la publicación del libro "Los disidentes", en el que los autores Rosa Mirian Elizalde y Luis Báez, con los testimonios de doce agentes de la Seguridad del Estado cubano -infiltrados durante años en los grupúsculos mercenarios y contrarrevolucionarios que el imperialismo financiaba- aportan pruebas contundentes del engaño y servilismo, donde son recurrentes los términos de dinero, egoísmo, ambición y hasta la vergonzosa cesta que en la SINA provocaba desorden entre los mercenarios. En el texto el mismo el "demócrata" Montaner queda complemente desenmascarado por su participación en planes subversivos contra Cuba.

Como puede verse estamos ante un "escritor" falaz, que por ejemplo no dice nada del financiamiento de más de 1.200 horas semanales de radio contra Cuba; que calla del envío de materiales a los grupos contrarrevolucionarios, a los que se han enviado unos 22 millones de dólares para estos fines (aunque las propias autoridades estadounidenses reconocen que la cifra es solo una mínima parte de los fondos canalizados con ese fin, porque la mayor parte para la subversión se hace por vía secreta.)

¿Por qué este individuo no dice nada de los más de 2.000 presos en cárceles norteamericanas de los cuales no se les conoce ni siquiera el nombre? ¿Por qué este defensor de los derechos humanos -con La Nación y la SIP- no han dicho nada al respecto?¿Por qué este agente de la CIA no dice nada de la ejecución a Charle Singleton, de 44 años, en Arkansas (USA), a quien se le había diagnosticado una esquizofrenia paranoide? Se le ejecutó con inyección letal pese a los ruegos de organismo de defensa de los derechos humanos, como la Unión Europea y Amnistía Internacional, que subrayaron la crueldad de quitar la vida a alguien con problemas mentales.

Como sabemos, los traidores no tiene patria y éste es uno de ellos, por eso calla -y La Nación con él- el injusto encarcelamiento de los cinco héroes cubanos que estaban insertados en distintos grupos terroristas de Miami, desde donde obtenían informaciones sobre sus planes para enviarlos a su país, con el objetivo de impedir esas acciones que tenían como fin producir muerte y dolor en Cuba. ¿Cuándo leeremos algunas observaciones de este "analista internacional" sobre sus compinches, la mafia terrorista cubanoamericana, dirigidos por la CIA, cuyo objetivo durante 44 años ha sido destruir por cualquier medio el proyecto socialista con cientos de actos terroristas con el financiamiento y conocimiento de autoridades estadounidenses? Las cifras señalan que los atentados contra el pueblo cubano costó la vida de 3.478 personas y causó la incapacidad de 2.099. En la década de los 90 los grupos terroristas realizaron más de 200 acciones contra Cuba.

Por eso surgen las preguntas ¿Por qué La Nación publica las vilezas de un terrorista? ¿Por qué propaga las ignorancias y extravíos de este servil individuo? ¿Por qué tanta infamia y odio contra Cuba en sus páginas?

Abner Barrera Rivera
Profesor de Estudios Latinoamericanos

Chávez reitera que Venezuela suspenderá la entrega de petróleo a EE.UU. si continúan los actos de desastabilización contra su gobierno

La Jornada/Venpres

El presidente venezolano, Hugo Chávez, reiteró que su país suspenderá la entrega de petróleo a Estados Unidos si continúan los actos de desastabilización contra su gobierno, y anunció que será candidato a su propia sucesión en caso de que su mandato sea revocado en un eventual referéndum.

"Si (el presidente estadunidense George W.) Bush fuera lo suficientemente loco para tratar de desestabilizar otra vez a Venezuela, o de someterle a un bloqueo, estaríamos obligados" a suspender la entrega de petróleo, sostuvo Chávez en entrevista a publicarse este martes en el diario francés Le Figaro.

El gobernante venezolano advirtió ayer a Estados Unidos, durante su programa semanal Aló Presidente, que "la revolución bolivariana tiene suficientes aliados en este continente para iniciar la guerra de los cien años".

Interrogado por Le Figaro sobre el conflicto entre sus opositores y el Consejo Nacional Electoral (CNE) en torno a la autenticidad de firmas que piden un referéndum revocatorio, Chávez acusó a los opositores de haber "hecho un fraude en la colecta de firmas en favor del referéndum haciendo votar a muertos, menores y extranjeros".

El presidente rechazó que el CNE sea un órgano que lo favorece. "Si fuera un árbitro inflexible anularía todo el proceso (de recolección de firmas). Sin embargo respeto su decisión. Si (los opositores) verdaderamente han reunido los 2 millones 400 mil firmas, entonces el referéndum será organizado. Pero lo dudo mucho".

En caso de que su mandato sea revocado, Chávez dijo que se volvería a presentar como candidato presidencial. "Es muy probable que me presente. La Constitución no lo prohíbe".

Chávez consideró que Estados Unidos vio con desagrado la reactivación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, lo que situó el precio del barril en 30 dólares, "un nivel que considero justo", afirmó.

El mandatario dijo tener pruebas del financiamiento de Washington a sus opositores "a través de una ONG como Súmate y otras estructuras". Al respecto, el ministro del Interior y Justicia, Lucas Rincón Romero, reiteró que el gobierno se enfrenta a "una campaña organizada para crear desorden, incertidumbre y un ambiente que trae intranquilidad a la población".

Rincón informó que a opositores detenidos se les incautaron diversos tipos de armas durante los enfrentamientos de la semana pasada.

A su vez, la policía venezolana informó que nueve muertos y 108 heridos fue el saldo de los disturbios políticos de la semana pasada, lo que contradice las cifras de la oposición que calculó 11 muertos y mil 758 heridos.

En tanto, un día después de que el CNE entregará a los opositores parte de las bases de datos con las firmas rechazadas para el referéndum revocatorio, estos mantenían negociaciones a puertas cerradas con la intermediación de la Organización de Estados Americanos y el Centro Carter.

Entre los opositores se formaron dos grupos: los que promueven el diálogo con el CNE para lograr el referéndum revocatorio del mandato de Chávez, y quienes se oponen al diálogo.

Recusan al presidente de la Sala Electoral del TSJ

Este martes, el diputado a la Asamblea Nacional (AN) Ismael García recusó al presidente de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Alberto Martini Urdaneta, por el presunto monopolio de expedientes referidos, por ejemplo, a los recursos incoados contra actos administrativos del Consejo Nacional Electoral (CNE).

A criterio de García, la situación es preocupante, porque la oposición "ha tomado la vía judicial para alcanzar sus objetivos" convencida de que no ha recogido las rúbricas para el referendo revocatorio presidencial y prácticamente está imposibilitada de ir a reparo, pues "no puede probar que las rúbricas son mayoritariamente válidas,".

"Nos llama la atención -prosiguió el dirigente de Podemos- que los doctores Alberto Martini Urdaneta y Rafael Hernández, magistrados de la Sala Electoral, hayan asumido para sí todos los expedientes que tienen relación con los casos comiciales, sobre todo Martini Urdaneta, quien se ha quedado con la mayoría. Además, de las recusaciones que hemos hecho contra los dos magistrados, hemos consignado pruebas, las cuales son contundentes (...) porque están completamente convencidos y comprometidos (los adversarios), hasta con instancias internacionales, como es el caso de la embajada de los Estados Unidos, desde donde ellos reciben directrices de sus actuaciones".

Además, de acuerdo a su punto de vista, los recusados han tenido una oposición clara y abierta contra el jefe de Estado, Hugo Chávez Frías. De allí, que ambos magistrados "no estén actuando como administradores de justicia, sino como una parcialidad del proceso".

Guinea Ecuatorial: Un dirigente autonomista bubi se encuentra encarcelado en Black Beach y ha sido torturado, según ASODEGUE

Eduardo González. Rebelión

El dirigente autonomista bubi Weja Chicampo, secuestrado el pasado jueves 4 de marzo por un grupo de encapuchados en Malabo, está encarcelado en el penal de Black Beach, en el recinto presidencial, y ha sido "brutalmente torturado", según advirtió hoy la Asociación para la Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE).

Chicampo, dirigente del Movimiento para la Autodeterminación de la Isla de Bioko (MAIB), se encuentra en las celdas especiales --caracterizadas por sus pequeñas dimensiones y sus condiciones de aislamiento-- de Black Beach, considerado uno de los penales para delitos políticos más duros de Africa. "Fuentes de absoluta solvencia indican que Chicampo ha sido brutalmente torturado, lo que unido al paludismo que padecía en el momento de su detención, hace temer seriamente por su salud", señala la Asociación.

Junto con Weja Chicampo han sido llevados a Black Beach otros dos miembros del MAIB, Pablo Sicotá y Juan Carlos Siboco. Los dos están en la nave general y, por lo tanto, no están aislados.

Estas detenciones fueron efectuadas en la madrugada del pasado jueves por un grupo de encapuchados y han ido acompañadas de una serie de respuestas políticas que ASODEGUE ha calificado de "significativas".

En la tarde del día 4, el gobernador de Bioko Norte, Salvador ('Sabas') Bolekia Bueriberi, convocó una reunión en la ciudad de Rebola, donde se había presentado un grupo de militares la noche anterior, sembrando una alarma notable. Sabas Bolekia pronunció un discurso claramente intimidatorio en el que "aconsejó" a los ciudadanos de Robola que no debían relacionarse con los miembros del MAIB y les recordó lo acontecido en enero de 1998.

En enero de 1998 se produjo un supuesto intento insurreccional en la isla contra el régimen de Teodoro Obiang Nguema, tras el cual los ciudadanos de Rebola dieron cobijo a un grupo de jóvenes que habían participado en aquel movimiento. Rebola fue ocupada por el Ejército y un número importante de sus ciudadanos fueron detenidos y condenados. El Ejército abatíó a uno de aquellos jóvenes en una zona cercana a la ciudad.

Una nota del MAIB revelaba que Sabas se había reunido con Chicampo el pasado día 23 de febrero y que habían mantenido con él una fuerte discusión. Fuentes del interior del país atribuyen la responsabilidad de las detenciones al ministro Abia Biteo, natural de Basacato del Este, una de cuyas tareas principales es asesorar a Obiang para que pueda ponerse a salvo de los sortilegios bubis.

La Asociación considera que este secuestro responde a la "vuelta de tuerca" dado por la dictadura guineana "a sus prácticas represivas". Asimismo, responsabiliza de "esta cadena creciente de arbitrariedad" a "los gobiernos que arropan a la dictadura guineana (el español a la cabeza) sin exigirles claras contrapartidas democratizadoras".

EL SECUESTRO

Aproximadamente a la una de la madrugada del pasado jueves, la familia de Chicampo, que reside en la barriada de Elá Nguema, oyó fuertes golpes en la puerta de su domicilio. Tras mirar por una celosía, comprobaron que se trataba de un grupo de encapuchados, razón por la que se negaron a franquearles la entrada.

Los encapuchados forzaron la entrada, rompieron la puerta y detuvieron y se llevaron a Chicampo, aparte de registrar la casa durante casi una hora. Finalmente se llevaron abundante documentación y algunas pertenencias del dirigente bubi.

El MAIB propugna desde hace años una estructura federal para Guinea Ecuatorial y ha manifestado con insistencia su intención de participar abiertamente en la vida política guineana utilizando vías democráticas y pacíficas.

Weja Chicampo, que había regresado del exilio a mediados de agosto del pasado año, no ocultaba su intención de trabajar por la reconstrucción del MAIB después de años de crisis organizativa, consecuencia de la violencia represiva desatada contra este movimiento tras los acontecimientos de enero de 1998.

Cómo los Bush se llenaron los bolsillos con las Armas de Destrucción Masiva

Chris Floyd
CounterPunch.- Traducido para Rebelión por Germán Leyens


¿Por qué insistió George W. Bush - con una certeza tan fanática, a pesar de las serias y justificadas dudas de sus propios servicios de inteligencia - en que Sadam Husein almacenaba un vasto arsenal de armas de destrucción masiva? ¿Por qué esa insistencia en esta patológica disociación de la realidad, que llevó directamente a la muerte de miles de personas inocentes? ¿ Por qué dijo semejantes mentiras, mentiras tan cínicas, mentiras tan horribles, mentiras que rezumaban sangre, mentiras que criaban más mentiras como ratas en un barco infestado?

Es fácil: porque hacía ganar dinero a su familia.

No estamos hablando de la bien conocida asociación de su familia con el Grupo Carlyle, la compañía mejor establecida del mundo para la financiación de compañías no cotizadas en bolsa, cuyos masivos holdings en la maquinaria de guerra han sido tan enormemente colmados por el saqueo de Bagdad de Bush. Es verdad, Carlyle ha sido desde hace tiempo una gananciosa prebenda bushista: Papá George fue un esforzado vendedor viajero de la firma, cruzando el globo con sus socios plutócratas - como los bin Laden - buscando contratos entre compinches, adquisiciones secretas y "privatizaciones" lucrativas de servicios públicos. Incluso el pequeño pretzel en persona estuvo aparcado en el consejo de una de las compañías de Carlyle cuando andaba perdido entre engaños a los accionistas de Harken y el engatusamiento de los votantes de Texas.

Pero el año pasado, el Papá se retiró de la firma, y partió hacia el crepúsculo a revolcarse en el botín gubernamental que el hijito había maniobrado hacia Carlyle: 2.100 millones de dólares sólo en 2003. Mientras indudablemente sigue teniendo "intereses" en una serie de manejos oscuros de Carlyle, el anciano ya no participa en las estafas importantes. No, ahora hay que tratar con el hermano de papá, William, tío del actual presidente.

William Bush es director de Engineering Support Systems Inc. (ESSI), proveedor de artículos militares de alta tecnología a - bueno, al mejor postor. Sólo el año pasado vendieron 13 millones de dólares en equipos avanzados de radar para poner al día la flota de cazas de China Comunista, - sabes, el tipo de avión que obliga a aterrizar con tanta facilidad a los aviones espías de EE.UU. Pero así sólo mantiene el nivel de la familia... El hermano de William, Prescott Jr., es jefe de la Cámara de Comercio EE.UU.-China, mientras que el hermano de pretzel, Neil, está involucrado con el hijo del antiguo jefe comunista Jiang Zemin.

Pero ayudar a armar un régimen dictatorial que tiraniza a su propio pueblo, que invade a sus vecinos y posee realmente grandes arsenales de armas de destrucción masiva (ADM) es sólo una actividad suplementaria del Tío Bill. (Aunque de nuevo, es tradición familiar - después de todo es lo que el Papá George hizo durante años con su amiguito especial, Sadam.) Sobre todo, ESSI de Bill hace divertidos negocios con el Pentágono de su sobrino Georgie y esa nueva oportunidad para inversiones, el Departamento de Seguridad Interior. Y es aquí donde aparecen esas ADM fantasmas de Irak - tan maniáticamente exageradas por Junior - informa la investigadora Margie Burns en Prince George's Journal.

Entre sus numerosas mercaderías para el "guerrero" (la firma utiliza la terminología actual del Pentágono en reemplazo del antiguo y honorable nombre de "soldado": esa estúpida jerga de adolescente). ESSI vende una unidad de "Sistema de Refugio Protegido Químico-Biológico" [CBP por sus siglas en inglés] - un cobertizo portátil que puede servir de área no-contaminada para centros de comando u hospitales campaña durante un ataque con ADM. En la primerísima semana de la guerra de George, en la que los generales de la tele advertían cada hora sobre la inminente catástrofe del bioterror que amenazaba a las tropas, los muchachos del Tío Bill se embolsaron 19 millones de dólares por un embarque de unidades CBP, informa un comunicado de prensa de ESSI. Esto además de 44 millones de dólares en unidades anti-ADM pedidas durante el pánico generado por pretzel antes de la guerra.

Ahora bien, ¿qué resultados financieros hubiera mostrado el Tío Bill si George hubiese dicho la verdad?

ESSI también se beneficia del pánico en el frente interno. El verano pasado, mientras Georgia hacía rebotar el "nivel de amenaza", ESSI se tragó un graso contrato de Seguridad Interior para comenzar a desarrollar una flota de centros móviles de comunicación de emergencia para ser utilizados en el caso de un ataque bioquímico terrorista de parte de los antiguos empleados afganos de la yihád de la CIA - mejor conocidos actualmente como al Qaeda. Mientras George mantiene en funciones los colores de su semáforo - y la pandilla ex CIA hace sus deberes con un poco de estruendo por aquí y por allá - el Tío Bill se seguirá tragando esa crema de "nivel de amenaza".

En total, ESSI se tragó unos 380 millones de dólares del Pentágono sólo el año pasado, sin contar el negocio chino y una porción extra de 26 millones de dólares de Arabia Saudí - otro famoso bastión de la libertad y la democracia - por el mantenimiento de su Real Fuerza Aérea.

Y así siguen las cosas, suman y siguen, en la gran rueda del unto; las políticas belicosas de Bush - obviamente basadas en las Escrituras: "y habrá terror y grandes señales del cielo" - fomentando un ciclo interminable de desinformación y revancha, de miedo, inestabilidad y militarización global. (Por cierto, en la militarización cósmica: preparan programas para toda una armada de "armas espaciales", informa Wired) Pero éste es el tipo de caos moral con el que el clan Bush-Walker siempre se ha beneficiado, como lo muestra Kevin Phillips en su devastadora nueva historia, "American Dynasty".

En la Rusia revolucionaria, los Bush-Walker hicieron negocios con rojos y blancos; ayudaron a armar a los nazis y a los aliados. Sus descendientes arman a China y la amenazan - como siempre, ganando dinero pase lo que pase. La naturaleza del cliente no interesa: rey, comunista, nazi, jeque, señor de la guerra, poobah, lo único que importa es: ¿quieren hacer negocios?

Entonces, ¿atacó Irak George Walker Bush sólo para vender algo? No. Pero, durante generaciones, él y su familia y su calaña, suave como la seda, - los grandes embaucadores, siempre a la busca de dinero fácil - han utilizado el derramamiento de sangre, el odio y el engaño para amañar la política pública y los tesoros públicos y convertirlos en máquinas productoras de ganancias privadas. La especulación con la guerra es inevitable, ineludible, incluso laudable, en la creciente pesadilla de corrupción y muerte que han ayudado a fomentar en el mundo.

Chris Floyd es columnista de Moscow Times y colaborador permanente de CounterPunch. Su artículo en CounterPunch sobre el plan de Rumsfeld de provocar ataques terroristas apareció como número 4 de la lista final de Project Censored

sobre los artículos Más Censurados de 2002. Su correo es: cfloyd72@hotmail.com

Guatemala: ¿donde está el Coronel?

Guatemala: ¿donde está el Coronel?

Andrés Cabanas
Rebelión


No son las maras las que desafían el gobierno de Berger, como equivocada o interesadamente anunciaron hace algunas semanas medios de prensa. Tampoco es la delincuencia común, a pesar de su potencial desestabilizador y su contribución a la inacabable espiral de la violencia.

Por el contrario, uno de los mayores desafíos para Berger y su gobierno lo constituye la huida del único acusado por el asesinato de la antropóloga Myrna Mack, el excoronel Juan Valencia Osorio. La huida constituye un pulso violento (y desigual) entre por un lado el poder y la sociedad civil y, por otro, el poder militar, el aún vigente estado contrainsurgente y la también vigente Doctrina de la Seguridad Nacional.

Sorprende entonces la escasa atención dedicada por los medios de comunicación y el propio gobierno a este tema: es demasiado obvio, demasiado grave lo sucedido en términos de predominio del poder militar sobre el poder civil.

Crónica de una huida anunciada

Valencia Osorio había sido condenado en julio de 2002 a 30 años de prisión por su autoría intelectual en el asesinato de Myrna Mack. Tras una revisión de la sentencia por parte de la Sala Cuarta de Apelaciones, que absolvió a Valencia y confirmó la libertad de los otros dos sindicados, Godoy Gaitán y Oliva Carrera, el lunes 19 de enero de 2004 la Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó la pena de 30 años y emitió orden de captura en contra de Valencia.

Inmediatamente después de la resolución de la Corte Suprema la hermana de la asesinada, Hellen Mack, advirtió de la posibilidad de la fuga de Valencia Osorio. Según Hellen, la huída sería inevitable si las instituciones encargadas no tomaban las medidas necesarias. Como una maldición anunciada la huida se produjo o se evidenció el jueves 22 de enero: una patrulla policial se encontraba estacionada en las afueras del domicilio de Valencia, en una colonia militar exclusiva de la capital, cuando un grupo de militares encañonó, amenazó, retuvo e inmovilizó durante aproximadamente 30 minutos a los policías. Según analistas, el Coronel aprovechó el incidente para escapar escondido entre los militares.

La responsabilidad estatal

Después de la fuga, la Misión de Verificación de las Naciones Unidas para Guatemala, MINUGUA, externó su preocupación por la "negligencia e ineficacia" de las "instituciones encargadas de la aplicación de la justicia", entre ellas Organismo Judicial, Ministerio Público y la Policía Nacional Civil. No obstante, eludió mencionar las responsabilidades del Ejército en el encubrimiento y la fuga. Y las responsabilidades indirectas, por omisión, de las autoridades civiles y el presidente del Gobierno. Un mes después de la fuga, ni el Ministerio de Gobernación ni el Comisionado para la Seguridad, ex general Otto Pérez Molina, tienen respuestas a las interrogantes sobre el paradero del Coronel.

Cuarenta días es muy poco tiempo para resolver problemas, para acertar contundentemente o fracasar ruidosamente. Los cuarenta días que el gobierno de Oscar Berger y de la coalición Gran Alianza Nacional llevan trabajando están lejos del beneficio de la duda otorgado a los gobernantes durante los cien primeros días de su mandato. Sin embargo, cuarenta días pueden ser suficientes para apreciar la voluntad o capacidad política de actuar en casos simbólicos y paradigmáticos, reflejo de la correlación de fuerzas civiles-militares.

La huida de Valencia Osorio, y la trama de poderes ocultos que revela, produce un grave quebranto en el derecho a la justicia y evidencia el deterioro del sistema de justicia y la debilidad de la institucionalidad democrática y civil.

Por ello, el gobierno Berger se juega mucho en este envite. Se juega la posibilidad de demostrar, con una rápida recaptura de Valencia, el predominio de la democracia sobre la contrainsurgencia en la conducción del Estado. Se juega, en fin, la legitimación democrática del gobierno y el Estado guatemaltecos. Ni más ni menos.

¿Qué hay detrás de la iniciativa de Jaime Trobo contra Cuba?

¿Qué hay detrás de la iniciativa de Jaime Trobo contra Cuba?

Gabriel Mazzarovich (*)
2004-03-05



(En la foto: Jaime Trobo, escudero fiel del imperio)


La derecha uruguaya profundiza su compromiso con Bush y Aznar

EEUU se ha quedado sin voces de peso en América Latina para atacar a Cuba, por ello no ha tenido más remedio que apelar a los desprestigiados presidentes de Uruguay y El Salvador, Jorge Batlle y Francisco Flores para que le hagan el trabajo sucio.
Batlle no está solo en su papel de operador obsecuente de EEUU, en especial en los ataques a Cuba, ahora le ha salido un escudero, el diputado herrerista Jaime Trobo.
Si uno se guiara por la apariencia física de ambos podría decir, con perdón de don Miguel de Cervantes, que se parecen a Don Quijote y Sancho Panza.
Pero solamente en la apariencia física y en los ribetes más exagerados de la personalidad de las que los dotó, con fina ironía, Cervantes, del idealismo de Don Quijote y el espíritu solidario de su escudero, nada, nada de nada.
Batlle se constituyó en el operador más fiel de EEUU en el continente; promovió dos veces la moción de condena a Cuba, en la ONU, y este año repetirá; atacó a Fidel Castro; rompió relaciones diplomáticas y llevó al subsuelo el prestigio internacional de Uruguay, reconocido como un país con una política exterior soberana y digna.
Por supuesto, antes de Batlle.
Hasta ahora, el alineamiento sin fisuras con EEUU expresado en: respaldo a las invasiones de Afganistán e Irak, a la intención de hegemonía militar en el continente, al Plan Colombia, en los ataques a Chávez y apoyo al ALCA; es decir, casi una filial del Partido Republicano, se había reducido en Uruguay a la figura del Presidente y, en algunos casos, a otras zonas del Poder Ejecutivo.
Ahora, con la irrupción del diputado Trobo, se pasa a otro nivel de compromiso, allí reside la gravedad del asunto.
En primer lugar, Trobo es un fiel, aunque no muy destacado representante de la derecha del otro partido histórico de Uruguay, el Partido Nacional (PN).
En segundo lugar, Trobo pretende ir a Cuba y ser la punta de lanza de una operación internacional contra el gobierno revolucionario, en nombre del Parlamento uruguayo.
Esa movida, implica la profundización del compromiso de Uruguay, como país, en la campaña contra Cuba: en el plano político con la incorporación del otro partido de la derecha y en el plano institucional, comprometiendo al Parlamento nacional.
¿Quién es y que busca Trobo?
Trobo es un clásico dirigente político de los partidos tradicionales uruguayos.
Comenzó su “carrera” política como edil por Montevideo a la salida de la dictadura (1985) y siguió como diputado, potenciado por un discurso confrontativo y por su privilegiada relación con sectores policiales, de los que siempre pretendió ser vocero.
Intentó, sin éxito, ser Senador, pero fue premiado con un ministerio, cuando blancos y colorados se repartieron los cargos del gabinete conjunto, fruto de la alianza que les permitió impedir el acceso de la izquierda al poder.
Se desempeñó, por un corto lapso, al frente del Ministerio de Deporte y Juventud, creado especialmente para la ocasión y, desaparecido sin honores, cuando los blancos se fueron del gabinete de Batlle, para intentar tomar distancia del desastre y sus consecuencias políticas.
Trobo, es conocido en Uruguay, más por su presencia en los medios al vinculado a un episodio de tráfico de influencias con un vendedor de armas para el Ejército que, por sus iniciativas políticas.
Ningún analista pensaría jamás en él, como promotor de una iniciativa política de envergadura y, menos a nivel internacional.
Sin embargo, allí está, viajando y promoviendo en el Parlatino la realización de una reunión en La Habana para cuestionar las supuestas violaciones a los derechos humanos (DDHH) en Cuba.
Mientras Batlle recibe ordenes, como ha sido probado, de Bush y de Miami (Estados Unidos), Trobo tiene como referencias a Aznar y Madrid.
Batlle es recibido, elogiado y mimado por el Partido Republicano y, es condecorado en Miami, por el núcleo más retrógrado y fascista de la comunidad cubana por su “coraje”.
Trobo es agasajado y festejado en Madrid, por el Partido Popular (PP) y también condecorado por la “pata europea” de lo peor del exilio cubano.
Eso no les impide cruzarse. Así Batlle, recibe eufórico a Mariano Rajoy, candidato presidencial del PP y murmura contra Néstor Kirchner y Lula.
Luego va a España, pide auxilio, y lo reciben como a un prócer.
Por su parte, Trobo, se reúne con la delegación de parlamentarios norteamericanos de gira por América Latina que, entre otros, integraba el futuro director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y, una de las voceras más recalcitrantes de la mafia de Miami.
Se explicita crudamente la alianza estratégica de Bush y Aznar, y, su coincidencia plena para atacar a Cuba.
Ambos recibieron en sus campañas presidenciales, fondos de la Fundación Cubana Americana (FNCA) y, de la mafia de Miami, así como de la sucursal europea que dirige el inefable Carlos Alberto Montaner.
Es público que, Más Canosa, facilitó un avión privado para que Aznar hiciera campaña.
Además, Aznar tiene en Cuba intereses personales que defender.
El abuelo de Aznar, fue uno de los jefes de las fuerzas coloniales españolas contra las que lucharon los independentistas cubanos y es recordado por su crueldad.
El padre del mandatario español, fue un importante terrateniente en Cuba y dirigió uno de los diarios más reaccionarios de la isla, que fue sustento y respaldo de la dictadura de Machado. Se fue de Cuba tras el triunfo revolucionario.
Aznar, defiende su historia familiar y las propiedades de su familia en Cuba. Tiene, además de una coincidencia ideológica, un interés material común con la mafia cubana de Miami y sus representantes en Madrid.
Esto viene a cuento, porque así como Batlle obtuvo por su compromiso anticubano oxígeno financiero y diplomático para intentar salir de la crisis, Trobo recibe por sus servicios, generosos fondos para la campaña electoral, además de impensada notoriedad internacional.
El diputado herrerista salió con estilo furibundo a responder las acusaciones por su maniobra anticubana, pero no desmintió que recibiera dinero.
Tampoco aclaró, si las decenas de llamadas internacionales realizadas desde el Parlamento para promover su iniciativa las pagamos todos los uruguayos?
El contexto y una pregunta
El nivel de agresividad de la campaña contra Cuba, que tiene a Bush y Aznar como abanderados, ha llegado a niveles desconocidos en los últimos tiempos.
Una parte de la explicación es que ambos enfrentan procesos electorales y ambos tienen compromisos que cumplir con la mafia cubana.
Bush designó una comisión para analizar la “transición” en Cuba y su asesor, Otto Reich, acaba de decir desde Miami que “la transición en Cuba va ser violenta y rápida”.
Aznar, dijo ante el Congreso de EEUU que “Cuba es la última anomalía de la historia” y agregó un deseo: “que desaparezca rápido”.
Poco antes, el embajador de EEUU en República Dominicana, Hans H. Hertell, había dicho sobre la invasión a Irak: “es una señal muy positiva y es muy bueno el ejemplo para Cuba”.
Nadie puede ignorar lo que estas señales quieren decir.
Bush y Aznar han demostrado que les importa muy poco la legalidad internacional, cuando de invasiones o agresiones se trata.
Y, no solo por Irak. Los dos financiaron y apoyaron el golpe de Estado contra Hugo Chávez y ahora promueven la desestabilización de la democracia en Venezuela.
Ambos presionan sin disimulos a Kirchner, por su digna postura sobre la deuda externa. Los dos apoyaron a Sánchez de Losada y lo “bancaron” hasta que la rebelión aymará lo sacó del poder y, lo desterró a Miami, refugio natural de dictadores, corruptos y violadores de los DDHH.
La iniciativa de Trobo se integra a ese contexto y, no puede ser mirada como una folclórica manera de conseguir fondos para la elección, como deslizan en privado algunos legisladores restándole entidad.
En primer lugar, ya es muy grave que un partido político reciba financiamiento de un gobierno extranjero y, esta vez, es en serio, y no como la campaña que lanzó el Secretario de Asuntos Hemisféricos de EEUU, Roger Noriega, acusando a Venezuela y Cuba de financiar a la izquierda en Bolivia y Uruguay.
Lo de Trobo, es en realidad una iniciativa de Bush y Aznar para comprometer a Uruguay, como país, en planes de agresión contra Cuba.
La pregunta es: Batlle ya comprometió a su gobierno, ¿el Parlamento uruguayo, dejará que Trobo lo comprometa en la cruzada de Bush y Aznar, para agredir Cuba?.

(*) Periodista uruguayo

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Mujer y trabajo: La crisis de los cuidados: precariedad a flor de piel

Mujer y trabajo: La crisis de los cuidados: precariedad a flor de piel

Sira del Río(*)
Rebelión

Introducción


Las reflexiones que se plantean en este texto están vinculadas a una visión de la precariedad que no sólo tiene en cuenta la situación que atraviesa el mercado laboral y las cada vez peores condiciones que sufren las asalariadas y los asalariados.

Si bien consideramos que ésta es una forma de precariedad que no sólo es muy grave en sí misma, sino que incide en muchos otros aspectos de la vida de las personas, no queremos centrar nuestra mirada exclusivamente en las relaciones laborales, dando por sentado que el nudo de los problemas sociales que padecemos sólo puede ser desatado interviniendo sobre los mercados.

Más bien al contrario. Creemos que el pensamiento hegemónico nos marca unos estrechos límites, un falso imaginario que deja fuera de nuestra mirada una gran parte de la infraestructura que sustenta este patriarcado capitalista blanco que padecemos. Si en nuestras sociedades occidentales los mercados capitalistas han conseguido convertirse en el epicentro de la organización social y han erigido a la economía como único principio de realidad, esto ha sido posible, en gran medida, por su habilidad para camuflar la realidad y convencernos para que viéramos sólo aquello que debíamos ver. O que queríamos ver, porque en el mismo proceso se han ido recreando nuevas formas para mantener la subordinación y opresión de las mujeres, algo a lo que la otra mitad de la población no es en absoluto ajena.

La visión dicotómica de la realidad de la que partimos, la idea de que existen espacios sociales diferenciados y que lo "público" (el estado, los mercados, el trabajo asalariado...) tienen poco o nada que ver con lo "privado" (los grupos familiares, las redes sociales, el trabajo de cuidados...) no es más que una falacia que nos impide ver los íntimos mecanismos que hacen funcionar en todo su esplendor la estructura del sistema.

Creemos que es absolutamente necesario romper esta dicotomía y empezar a plantearnos una visión integral del mundo en que vivimos, no sólo para poder entenderlo, sino para poder imaginar un mundo diferente, una sociedad organizada en torno a las necesidades humanas, y luchar para conseguirla. Dejar de considerar a los mercados como epicentro supone, también, dejar de considerarlos como el único escenario de intervención, tanto teórica como práctica.

En los siguientes apartados iremos viendo el enfoque de precariedad del que partimos y, sobre todo, lo que hemos denominado la "crisis de los cuidados", cuyos efectos consideramos no sólo como una de las formas de precariedad más severas(1), sino como un elemento crucial en el despliegue y legitimación de otras formas de precariedad. Pero también hay que ver las crisis desde un punto de vista positivo. La crisis de los cuidados tiene la virtud de permitirnos visualizar y poner en cuestión algunos elementos centrales sobre los que se constituye nuestra sociedad y generar nuevos imaginarios, nuevas propuestas de transformación y nuevas formas de lucha. En ello estamos.

(Re)pensando la precariedad

Para pensar la precariedad rompiendo el estrecho marco de los mercados e intentando abarcar la vida en su conjunto (la pública y la privada, la de los hombres y la de las mujeres) hemos dirigido nuestra mirada, en primer lugar, a lo que consideramos debería ser el objetivo social por excelencia: la satisfacción de las necesidades humanas.

Partir de esta perspectiva, a pesar de la dificultad que entraña determinar qué consideramos como necesidades humanas, nos permite visualizar la precariedad de una manera muy amplia, tanto de las formas en las que se manifiesta, como de las personas o grupos sociales que la padecen.

Una primera proposición es entender la precariedad como la inseguridad de poder acceder a aquellos recursos que necesitamos para vivir. Pero ¿qué necesitamos para vivir? Excede a la extensión y al objetivo de este texto abordar el complejo debate sobre las necesidades humanas, pero sí creemos necesario señalar algunas ideas.

Las necesidades tienen un carácter multidimensional. Existe una dimensión material de las necesidades: necesitamos comida, vivienda, abrigo, agua... pero también una dimensión inmaterial que hace referencia a los afectos, las relaciones sociales, la libertad, la autonomía... Estas dos dimensiones no son escindibles y no pueden comprenderse por separado. Si padecemos una enfermedad grave necesitamos medicinas y un hospital, pero también afecto y apoyo emocional para superarla. Necesitamos relacionarnos socialmente, pero para relacionarnos necesitamos un espacio material en el que hacerlo.

Tener en cuenta estas dimensiones es muy importante para comprender que también la precariedad es multidimensional y afecta de forma combinada a elementos materiales e inmateriales. Una persona joven que no puede asegurarse recursos monetarios suficientes para independizarse puede tener garantizadas muchas de sus necesidades (casa, comida, afecto...), sin embargo carece de algo que consideramos indispensable: la autonomía. Una persona inmigrante puede disponer de dinero, pero puede tener serias dificultades para que le alquilen una vivienda o para relacionarse con el vecindario. Una trabajadora sexual puede tener asegurados recursos monetarios suficientes para vivir, pero la persigue un estigma social que precariza no sólo sus condiciones laborales sino su vida entera. Una persona presa tiene garantizada la satisfacción de las necesidades materiales más inmediatas, pero no tiene libertad ni puede disponer cotidianamente del afecto y el apoyo de las personas que le quieren.

Como podemos ver, los recursos a los que nos referimos para poder satisfacer nuestras necesidades, para vivir una vida que merezca la pena ser vivida, son de índole muy diversa. Equiparar bienestar con ingresos monetarios, capacidad de satisfacer necesidades con capacidad de consumo o satisfacción de necesidades con empleo es una visión reduccionista que no tiene en cuenta que muchas de las necesidades humanas (y en algunos casos las más importantes) se resuelven desde ámbitos que poco tienen que ver con el mercado. Éste es el caso de las necesidades de cuidados, que se satisfacen mayoritariamente desde el trabajo no remunerado.

Pero cuando hablamos de necesidades no sólo estamos hablando de recursos, también estamos hablando de derechos. Y ésta es nuestra segunda proposición: la precariedad también se manifiesta por la falta de derechos sociales, que apenas son reconocidos como tales en la actualidad, sobre todo en el caso de algunos colectivos. De este modo hemos llegado a la siguiente definición de precariedad: desigualdad institucionalizada en el reconocimiento, el acceso y el ejercicio de derechos, lo que supone la imposibilidad real de disponer de un modo sostenido de los recursos adecuados para satisfacer necesidades(2). La precariedad, por lo tanto, indica siempre un déficit en derechos y recursos.

Tomamos esta definición como un punto de partida que no sólo nos está permitiendo tener una visión amplia de la precariedad en la vida, sino que nos facilita introducir en nuestro análisis diferentes ejes de poder (clase, raza, país de origen y género) y por tanto diferentes formas y contenidos de la precariedad. Incluso diferentes imaginarios.

En este sentido, tenemos que poner de relieve que la precariedad no es algo nuevo, sino que se inserta en un proceso de feminización del trabajo en el cual los empleos adquieren cada vez más las características propias de los trabajos (remunerados y no remunerados) tradicionalmente realizados por las mujeres. Las formas más precarias de inserción laboral (peores condiciones, salarios más bajos o fluctuantes, temporalidad, entradas y salidas constantes del mercado laboral...), la incertidumbre en el acceso a recursos económicos, la exclusión de los derechos sociales, la limitación de la capacidad de autodeterminación ... han sido formas de precariedad históricamente vividas por muchas mujeres. La precariedad no es un fenómeno nuevo para el conjunto de las mujeres, aunque en las condiciones actuales se agrave cada día más. Lo nuevo es que está empezando a afectar de forma generalizada al colectivo masculino.

Sobre los cuidados. Algunas ideas a tener en cuenta

La necesidad y el trabajo de cuidados

Cuando hablamos de cuidados nos estamos refiriendo a una necesidad de todas las personas.

Necesitamos alimentarnos, y que sea de forma conveniente; necesitamos vivir en un lugar lo más cómodo y aseado posible; necesitamos compañía y afecto; necesitamos cuidar de nuestra salud y de nuestras enfermedades... Sería difícil enumerar todas las actividades que realizamos diariamente para nuestra sostenibilidad y la de las personas que nos rodean.

La necesidad de cuidados requiere para su satisfacción de un trabajo: el trabajo de cuidados.

Este trabajo es el que se ha denominado tradicionalmente "trabajo doméstico" cuando lo que se enfatizaba era el componente material de estas actividades (limpiar la casa, hacer la compra y la comida, lavar la ropa...) y no se percibía que incluso en estas actividades que pueden considerarse tan mecánicas estaba presente un componente afectivo y relacional. La idea de trabajo de cuidados es mucho más compleja y no sólo resalta sus facetas inmateriales, sino que incorpora una visión multilateral que muestra cómo se entrelazan muy diversas actividades(3), que se desarrollan en diferentes espacios, con un único fin: la sostenibilidad de la vida.

Quienes necesitan los cuidados.

Todas las personas necesitamos cuidados. En algunos casos pueden ser resueltos por una/o mismo, en lo que denominamos autocuidado(4), pero otras no, como puede ser la necesidad de compañía, afecto o reconocimiento. Además, las personas somos seres sociales y formamos parte de redes donde se da el cuidado mutuo(5).

Sin embargo, hay determinados grupos de personas que no pueden hacerse cargo de gran parte de su autocuidado, ni pueden participar de forma recíproca en lo que hemos denominado "cuidado mutuo". Es el caso de las personas dependientes(6). Cabe destacar que todas las personas pasamos, a lo largo de nuestra vida y en diferentes facetas, por fases de dependencia. Es decir, la dependencia no es una condición absoluta de un grupo social frente a otro.

Sobre las personas dependientes queremos hacer una primera salvedad. Normalmente se entiende por tal aquellas personas que por su edad (niñas y niños o mayores) o por situaciones de enfermedad o discapacidad (temporal o definitiva) tienen que depender de otras personas para tener cubiertas sus necesidades de cuidados. Sin embargo, también queremos llamar la atención sobre lo que hemos denominado "dependientes sociales". En este grupo situamos a un gran número de hombres (todavía la inmensa mayoría) que son dependientes porque no tienen ni la formación para cuidarse ni quieren hacerlo(7).

Dependientes vs independientes. Un problema de lógicas.

Queremos detenernos en este punto, no sólo porque nos parece errónea la idea de independencia que se maneja habitualmente, sino porque está directamente relacionada con las dos lógicas antagónicas que subyacen en la falsa dicotomía público / privado que mencionábamos al principio de este texto.

Los seres humanos somos seres sociales y como tal interdependientes(8). El concepto de autonomía de la retórica liberal del contrato, en la que se fundamenta la sociedad moderna, está basado en un ser fantástico: el ciudadano, un ser autónomo, autosuficiente y libre de ataduras. Un propietario (por lo menos de su cuerpo para poder vender su fuerza de trabajo) que puede contratar libremente con otros propietarios. Un intercambiador en búsqueda de rentabilidad, que puebla los mercados y que, persiguiendo su beneficio individual, organiza la sociedad. Un ente que no necesita ser cuidado y que no tiene que cuidar de nadie. Un individuo que huye del reino de la necesidad para llegar al reino de la libertad. Este ser humano imposible, construido por y para los varones blancos(9), es el modelo social por excelencia y constituye el sujeto de los mercados capitalistas. Hablamos de un ciudadano de mercado, regido por su misma lógica implacable de acumulación y por el único objetivo de obtener beneficios.

Pero este modelo de ciudadano no deja de ser una abstracción que excluye las facetas humanas que no pueden expresarse en las relaciones mercantiles. Por ello es imprescindible la existencia de otro espacio donde pueda reconocerse la materialidad de los seres humanos: sus cuerpos, su subjetividad y, por tanto, sus necesidades. Un espacio regido por una lógica humana, en el que se desarrollen los cuidados, los afectos y las relaciones de reciprocidad. Un espacio para las mujeres, las no-ciudadanas, que tenga como objetivo prioritario la sostenibilidad de la vida. Y este espacio y quienes lo habitan son considerados dependientes, de los mercados, de los ingresos que vienen del empleo etc. Otorgar la categoría de autónomo al ciudadano de mercado frente a la condición de dependiente de la no-ciudadana cuidadora no es una maniobra inocente, sino que pretende ocultar el conflicto existente entre la lógica de acumulación y la de cuidado de la vida.

Esta visión dicotómica de la sociedad no sólo establece un escenario dual, sino que "los diversos pares que forman la estructura binaria del pensamiento occidental se unen y retroalimentan: público/privado, mercado/familia, egoísmo/altruismo, empleo /cuidado, autonomía/dependencia, racionalidad/emotividad, civilización/naturaleza... Pero la valoración social sólo recae en el primer elemento de cada par"(10) ('Precarias a la Deriva', 2003). Lo que se prioriza, en definitiva, son los mercados capitalistas y su lógica de acumulación, que se constituyen como eje de la organización social. Las necesidades humanas quedan relegadas a un segundo plano y serán resueltas siempre que exista una demanda solvente que procure beneficios a los mercados.

Pero también esta formulación sitúa a mujeres y hombres en distintos espacios y les asigna distintos roles y distintas posiciones de poder. Las habitantes del espacio privado, responsables de la familia y dedicadas a los cuidados, quedan subordinadas a los varones ciudadanos(11), a los que deben garantizar sus servicios mediante otro contrato: el contrato sexual(12).

Cuidados, mercado y familia

Este modelo, que ha servido de base para la constitución de la sociedad moderna, queda patente en la estructura mediante la cual se han resuelto tradicionalmente los cuidados: la familia. En el conjunto del mundo occidental y también en el estado español, los años dorados del capitalismo que vinieron tras la II Guerra Mundial se basaron en lo que llamamos la familia nuclear fordista (hombre ganador de ingresos monetarios – mujer ama de casa dedicada a los cuidados) que ha sido una forma de organización social imprescindible para el funcionamiento de la sociedad de mercado.

A pesar de que la familia fordista ha sido más que una realidad un ideal social(13), lo cierto es que este modelo consiguió que las mujeres se hicieran cargo de forma obligatoria, aunque naturalizada, de los cuidados, resolviendo mediante su trabajo no remunerado la responsabilidad social de sostener la vida.

Para hacernos una idea del volumen que representa este trabajo, en el siguiente cuadro pueden verse los millones de horas que se dedican anualmente en nuestro país a cuidar de forma no remunerada, así como los millones de empleos a los que equivaldría(14):

Cuidados no remunerados Horas anuales (millones) Equivalente en empleos (millones) Realizado por mujeres %
Cuidado de niñas y niños 14.500 8,7 82,3
Cuidado de personas ancianas 4.295 2,5 79,8
Cuidado personas enfermas 4.780 2,7 80,3
TOTAL 23.589 14,1 80,9

El trabajo no remunerado de las mujeres no sólo ha sido crucial para resolver la demanda social de cuidados, sino que ha sido imprescindible para que pudiera producirse el desarrollo capitalista tal y como lo conocemos. Ideas como estado del bienestar o pleno empleo se han formulado sin tener presentes el papel determinante del trabajo no remunerado de las mujeres, ni su exclusión mayoritaria del empleo.

La crisis de los cuidados

El modelo de familia fordista al que nos hemos ido refiriendo entra en una crisis paulatina en los países capitalistas avanzados, que se hace plenamente manifiesta en la década de 1970. Uno de los elementos centrales de esta crisis es el giro que para la forma de vida de las mujeres suponen los logros de la lucha feminista. Por eso, cuando hablamos de esta crisis no podemos hacerlo sólo en sentido negativo, porque también es resultado de la lucha contra un modelo que se sustenta en la opresión de la mitad de la población. Otra cosa son los límites de esta lucha de las mujeres, que si bien ha posibilitado grandes avances y el que las mujeres pudieran acceder a terrenos de autonomía y libertad que les habían sido negados, no es menos cierto que no ha conseguido transformaciones sociales de suficiente calado en el terreno de los cuidados. Esto ha supuesto que, como en un efecto boomerang, las consecuencias negativas de la crisis hayan vuelto a repercutir en las mujeres, sobre todo en aquellas de las clases más desfavorecidas y en las inmigrantes. Por tanto, estamos hablando de un modelo que se tambalea, pero también de una tendencia al restablecimiento del equilibrio bajo unas pautas bastante parecidas: negar la responsabilidad social de los cuidados y seguir atribuyéndola en exclusiva a las mujeres. Pero, sobre todo esto, hablaremos más adelante.

Efectivamente, el modelo mediante el cual se resolvían las necesidades de cuidados se tambalea. Las mujeres, que habían dedicado todo su tiempo y energías a este trabajo no remunerado, se empiezan a incorporar masivamente a un mercado laboral masculino, cuya estructura está diseñada para personas que no tienen que cuidar de nadie. De este modo, la tensión entre la lógica del mercado y la lógica del cuidado emerge con gran intensidad y las mujeres empiezan a experimentar esta tensión en su propio cuerpo, que se convierte en lugar de batalla entre las exigencias de uno y otro escenario. Este hecho, que no pasa desapercibido para casi nadie, pretende solventarse con políticas y leyes denominadas de "conciliación". Pero difícilmente puede conciliarse lo irreconciliable. En este caso, la centralidad de los mercados en la organización social se traduce en la priorización absoluta de los imperativos del mercado laboral frente a cualquier otro argumento. Sus necesidades productivas organizan el tiempo social y son inapelables frente a las necesidades de cuidados.

Y, sin embargo, hay que cuidar. Como hemos ido viendo, la necesidad de cuidados es algo crucial para las personas y, si tenemos en cuenta que los cuidados se resuelven fundamentalmente desde el denominado sistema doméstico, podemos hacernos una idea de la magnitud que puede alcanzar este problema. Por poner sólo un ejemplo, podemos decir que, en el caso de cuidados por enfermedad, para la que existe una amplia infraestructura sanitaria, ésta sólo facilita el 12% de los cuidados necesarios(15). El resto se facilitan desde el sistema doméstico.

Pero, además, la crisis de este modelo de cuidados se despliega en un contexto muy marcado por otros factores que hacen que se incremente en intensidad. Por un lado nos encontramos con una serie de cambios demográficos: la tasa de natalidad cae y la esperanza de vida se incrementa. En el año 2010 habrá en nuestro país entre 1.725.000 y 2.352.000 personas mayores dependientes y la población cuidadora se reducirá potencialmente en un millón de personas(16). Cada vez hay más personas que cuidar y menos personas que puedan hacerlo. Por otro lado, las políticas neoliberales que impulsan la globalización generan cada día mayor precariedad en el empleo, en la vivienda, en la alimentación, en la salud, en las prestaciones sociales, en las formas de vida... ... Esta precariedad generalizada no sólo se manifiesta en las dificultades para cuidar o cuidarse, sino también en el incremento de la necesidad de cuidados. Por ejemplo, la precariedad laboral está disparando los accidentes de trabajo. En este caso, como en el resto de los cuidados por enfermedad y tal y cómo veíamos antes, la mayoría se prestan desde el sistema doméstico. Las empresas se siguen desentendiendo, como han hecho tradicionalmente, de la mayor parte del cuidado que necesitan las personas accidentadas. La transferencia de esta responsabilidad a las familias se hace sin ningún empacho, considerando inalterable e inalterado el modelo mediante el cual las mujeres debían dedicarse en exclusiva y de forma no remunerada al cuidado.

En nuestra vida cotidiana podemos comprobar las enormes dificultades con las que nos encontramos para satisfacer tanto nuestras necesidades de cuidados como las de aquellas personas que dependen de nuestra atención. El caso de las ancianas y ancianos es quizá ahora el más visible socialmente, pero este problema recorre todas las edades: ¿Cómo vamos a cuidar a las personas discapacitadas?; ¿qué hacer cuándo un niño enferma y no puede ir al colegio?; ¿quién podrá cuidarme cuando la que enferme sea yo? Se generaliza la inseguridad de que podamos cuidarnos, cuidar de otras personas o recibir cuidados cuando lo necesitamos. Creemos que esta forma de precariedad es muy grave. ¿Para qué sirve una sociedad que ni siquiera puede garantizar el cuidado de las personas que la componen?

Los cambios ante un modelo en crisis

La grave situación planteada, que pone de manifiesto algunos de los mecanismos básicos de la irracional e injusta organización social en la que vivimos, no sólo no está generando una dura crítica social a este sistema, sino que se percibe como un asunto que pertenece al mundo de lo "privado" y no llega a interpretarse en clave colectiva. En este escenario, la crisis de los cuidados no se convierte en desencadenante de una batalla para exigir un modelo de organización social que priorice las necesidades de las personas y que garantice el derecho a cuidarse, a cuidar de otras personas o a recibir cuidados, sino que, por el contrario, se está convirtiendo en un motor de generación de más precariedad. Como decíamos antes, el modelo tradicional para resolver los cuidados se tambalea, pero desde luego no sucede lo mismo con el sistema social en el que se ha desarrollado ni con las relaciones de poder que lo sustentaban. De este modo, los cambios (o resistencias al cambio) que la crisis de los cuidados está originando se mueven en las mismas coordenadas, como podemos ver a continuación.

Los mercados

El papel de los mercados se está viendo reforzado. Por un lado, la necesidad social de cuidados se mercantiliza y empieza a aparecer como un nuevo escenario para los negocios. Así, nos encontramos, por ejemplo, con la proliferación de empresas que prestan este tipo de servicios, caracterizadas por la extrema precariedad de sus condiciones laborales y por ser un sector muy feminizado. Estas empresas suelen operar a través de instituciones públicas, que en lugar de ofrecer directamente estas prestaciones, las privatizan mediante la subcontratación. Por otro lado, se mantiene la falacia de que los mercados son totalmente ajenos a los cuidados que necesita la población, cuando debería ser evidente para cualquiera que se nutren de una fuerza de trabajo que ha sido cuidada en la niñez y sigue siendo cuidada en la edad adulta y en la vejez por medio del trabajo no remunerado que mayoritariamente realizan las mujeres. Que la organización autorreferente del mercado laboral impide satisfacer las necesidades de cuidados es algo que constatamos cotidianamente, pero esto ni es cuestionado ni condiciona el agravamiento que supone su acelerada desreglamentación.

El Estado

Ante la envergadura del problema, el Estado y sus instituciones empiezan a poner en práctica algunas políticas, que tienen más de propagandístico que de real. La cobertura social no sólo es absolutamente insuficiente, sino que, además, la tendencia es a congelar, disminuir o privatizar las prestaciones. El desmantelamiento del "estado del bienestar" significa que las instituciones públicas tienden a hacerse cada vez menos cargo del bienestar de la población y, por tanto, de sus cuidados. Hay que añadir, además, que en algunos casos la orientación de los servicios prestados desde las instituciones tienen poco que ver con las necesidades de las personas que deben ser cuidadas y mucho con la disponibilidad temporal impuesta por el mercado laboral a sus cuidadores y, sobre todo, cuidadoras. En este sentido consideramos necesario revisar la lógica con la que habitualmente nos planteamos este tipo de reivindicaciones: no debemos exigir servicios sociales que nos sustituyan en nuestra responsabilidad de cuidar para poder mantener un empleo ajustándonos a las jornadas que se nos exigen desde el mercado laboral. Debemos exigir la priorización de las necesidades de las personas dependientes y de nuestro derecho a cuidarlas, si queremos hacerlo. Es el mercado laboral el que debería adaptarse a la necesidad social de cuidados y no a la inversa.

El colectivo masculino

Entre los hombres, como colectivo, no sólo encontramos pocos cambios, sino muchas resistencias para asumir su responsabilidad en los cuidados. La ruptura que las mujeres han producido en el modelo de familia fordista con su incorporación al mercado laboral no ha tenido correspondencia por parte de los hombres. El modelo tradicional de resolución de los cuidados se tambalea, pero ellos, como colectivo, no se sienten interpelados, aportando sólo alrededor del 20% de los cuidados no remunerados.

Ver aquí en el siguiente cuadro(17)la distribución por géneros del tiempo dedicado a trabajo remunerado y no remunerado

Por tanto, a nivel colectivo no se ha producido una redistribución por géneros de los trabajos de cuidados. Los hombres se mantienen en el modelo de "trabajador asalariado/ganador de ingresos monetarios", sin que sea puesto en cuestión por otras responsabilidades.

Paradójicamente, el trabajador asalariado, considerado como el sujeto por excelencia de la lucha obrera, defiende con uñas y dientes el modelo construido desde el liberalismo para la constitución y desarrollo del capitalismo, encarnando una de las versiones del ciudadano de mercado.

El colectivo femenino

Cómo hemos ido viendo, a pesar de la crisis que intentamos poner de manifiesto, los mercados, el estado y los hombres como colectivo siguen sin considerarse responsables de la satisfacción de la necesidad de cuidados de la población. En estas condiciones, han sido las mujeres las que han seguido respondiendo a esta necesidad con todo tipo de estrategias, donde queda patente el incremento de la precariedad:

- Reorganización de los tiempos vitales de cada mujer para compatibilizar, en lo posible, sus empleos con sus responsabilidades no remuneradas. La suma de ambos trabajos da lugar a jornadas interminables, a lo que hay que añadir la intensificación en el ritmo de trabajo. Pero no sólo hablamos de doble jornada(18), la denominada doble presencia da cuenta de la exigencia de simultanearlas, de estar a la vez aquí y allí, respondiendo a las obligaciones de ambos escenarios. Los problemas de salud y los costes emocionales se multiplican entre las mujeres cuidadoras a las que ¿quién va a cuidar?

- Redistribución intergeneracional entre mujeres: los cuidados se distribuyen entre todas las mujeres de la familia extensa. A veces, la presión que se origina conduce a situaciones de enfermedad grave, como el denominado "síndrome de la abuela esclava". Este síndrome, es muy frecuente y constituye una de las más extendidas pandemias sufridas por las mujeres en el siglo XXI(19).

- Redistribución por clases y etnias. En este caso hablamos del trabajo de cuidados remunerado(20). Tanto en el caso de que se preste a través de una empresa de servicios o se contrate directamente a personas individuales, las empleadas son mayoritariamente mujeres y las condiciones extremadamente precarias. En el caso de las empleadas domésticas se acentúa notablemente esta situación de precariedad(21), sobre todo cuando se trata de mujeres inmigrantes, que suelen estar sometidas a condiciones verdaderamente abusivas. Entre la mujer empleada y la empleadora se establece una relación jerárquica, las diferencias entre mujeres crecen y se recrean antiguas relaciones de poder (señora – criada). Los hombres, desentendidos de los cuidados, aparecen aquí como situados fuera del conflicto y por encima del bien y del mal.

La necesidad de cuidados de la población sigue considerándose un asunto de mujeres y el trabajo para su satisfacción sigue moviéndose en un contexto de desigualdades de género, clase y etnia, a menudo imbricadas entre sí y dentro de otras desigualdades regionales e internacionales.

Si en los países del Norte hablamos de crisis de los cuidados, en los países del Sur podemos hablar de una crisis de la posibilidad misma de la sostenibilidad de la vida(22). La globalización y las políticas liberalizadoras están llevando al límite las posibilidades de subsistencia de sus poblaciones y provocando un fenómeno migratorio de gran magnitud. En lo que Arlie Russell(23) denomina "las cadenas mundiales de afecto y asistencia" se produce el cruce entre ambas crisis: mujeres que tienen que salir de sus países dejando a sus hijas e hijos al cuidado de alguna mujer de la familia, para venir aquí a cuidar a nuestras hijas e hijos, o a nuestras personas mayores, a cambio de un salario. Esa familia repartida por diversas partes del mundo, pero en contacto constante, es lo que se ha denominado familia transnacional. Las cadenas globales de cuidados están llenas de tensiones y en ellas se escenifican desde relaciones de poder profundamente jerárquicas y verticales hasta otras que pretenden ser más horizontales, aunque tampoco están exentas de dinámicas de poder(24).

Algunas reflexiones finales

Como hemos ido viendo a lo largo de este texto, la precariedad no sólo se extiende mucho más allá del ámbito de los mercados, sino que es un proceso en el que se entrecruzan numerosos ejes de poder: la clase y el género, pero también la etnia y el país de origen o de residencia, entre otros. Estos ejes de poder no sólo determinan aquellos colectivos sociales que sufrirán en mayor medida la precariedad, ni las distintas formas en que ésta puede manifestarse, sino que forman parte de la estructura misma del sistema en que vivimos, actuando de forma combinada.

En el caso de la crisis de los cuidados, no sólo queda de manifiesto la subordinación de las necesidades humanas a las necesidades de los mercados, sino cómo el modelo tradicional para resolverlos estaba basado en la opresión de las mujeres y que esta opresión, además de garantizar la continuidad de la sociedad patriarcal, era esencial para el desarrollo de la sociedad de mercado y de su lógica. Una vez que este modelo entra en crisis, situación en la que nos hallamos en la actualidad, la ausencia de cambios estructurales hace que los cuidados sigan en manos de las mujeres y que se precaricen progresivamente. En este nuevo escenario, cada día toma mayor carta de naturaleza la "familia transnacional", por lo que aparece con renovada fuerza un tercer eje: la etnia y el país de origen o de residencia de las mujeres.

La lucha contra la precariedad en los cuidados debe necesariamente contener todos estos elementos, debe sacar a la luz esos complicados entramados de relaciones de poder. Ni la lucha contra la precariedad implica unos intereses únicos de esa supuestamente homogénea clase obrera, ni el tema de los cuidados puede identificarse como un conflicto de géneros en el que unas mismas políticas de conciliación "resolverán la papeleta" para todas las mujeres. Es necesario oponerse frontalmente a cualquier modelo para resolver esta necesidad social que se base en la opresión o explotación de ningún colectivo, aunque esto suponga cuestionar posiciones de privilegio que, en distintas dimensiones, podemos estar ocupando. Entender los cuidados como una responsabilidad del conjunto de la sociedad -de los hombres y de las mujeres, de todas las clases y etnias- y como un objetivo social prioritario, significaría llevar hasta sus últimas consecuencias el conflicto entre el mercado y los cuidados, haciéndolos pasar de un asunto "privado" a un problema político de primer orden. Por eso consideramos que esta lucha contra la precariedad en los cuidados debe constituirse en uno de los ejes centrales de la lucha contra la precariedad.

Notas
1.- Borrego, C.; Pérez Orozco, A. y Río, S. del, "Precariedad y cuidados", en Materiales de Reflexión n° 7, Rojo y Negro, septiembre 2003

2.- CGT. Comisión Confederal contra la Precariedad. "Precariedad y exclusión, ¿cómo enfrentarnos?", en Materiales de Reflexión n° 5, Rojo y Negro, junio 2003

3.- Cuidar de la salud, por ejemplo, requiere tener en cuenta numerosos factores combinados, de los que señalamos algunos: alimentación, limpieza, forma de vida saludable, equilibrio emocional, prevención de accidentes, labores formativas en el caso de niños y niñas..., llevar a cabo muy diversas tareas: informarse, planificar, comprar, cocinar, lavar, limpiar, conversar, aconsejar... y establecer las relaciones necesarias en cada uno de los casos.

4.- Como autocuidado puede entenderse, por ejemplo, desde asearse (algunas personas dependientes no pueden hacerlo) hasta autodiagnosticarse una enfermedad leve y resolverla.

5.- Por cuidado mutuo entendemos los cuidados que se dan y se reciben de forma recíproca. Las redes en este tipo de cuidados son muy diversas y también las formas de reciprocidad, que no tienen porque ser homogéneas.

6.- Del mismo modo que el autocuidado y el cuidado mutuo suelen darse de forma simultánea, la dependencia tampoco suele ser absoluta, salvo en el caso de personas con discapacidades muy severas, que afecten a la capacidad de raciocinio, o en el caso de las y los bebés.

7.-Estos dependientes sociales son todavía muy numerosos en nuestro país. No saben cocinar, ni lo que es una dieta sana, no lavan la ropa, no planchan, no limpian la casa... algunos ni tan siquiera son capaces de llevar el control de su medicación cuando están enfermos, ni de comprar su propia ropa interior. No hacen falta muchas investigaciones ni estadísticas para constatar esta realidad que nos rodea.

8.- La idea de interdependencia no niega el derecho a la autonomía, sino que la sitúa en el contexto de la sociabilidad humana. Entre ambas existe una tensión que no ha sido resuelta, ya que se tiende a la negación de una o de otra, lo que hace que operen sumergidas en una maraña confusa de prácticas sociales, en las que se recrean relaciones de poder altamente opresivas.

9.- Cómo señalan Fraser y Gordon la ciudadanía civil no sólo no fue un derecho de todos los individuos, sino que, por el contrario, fueron paradigmáticamente derechos de varones blancos, propietarios y cabezas de familia. La subordinación de las mujeres y la clasificación legal de las esclavas y esclavos como propiedad, no son simples exclusiones, sino los hechos que contribuyeron realmente a definir la ciudadanía civil. (Fraser, N. y Gordon, L. "Contrato versus caridad: una reconsideración de la relación entre ciudadanía civil y ciudadanía social", en Isegoría num. 6, 1992)

10.- Precarias a la Deriva, "Cuidados globalizados", A la deriva... por los circuitos de la precariedad femenina, Traficantes de sueños, Madrid, próxima publicación

11.- Así nos encontramos con que este ciudadano libre e independiente es, paradójicamente, lo que hemos denominado en este texto como "dependiente social".

12,. Pateman, C. El contrato sexual, Anthropos, 1995

13.- "Este modelo de familia nuclear con esa división de roles sólo ha estado plenamente accesible para las familias blancas, burguesas, heterosexuales. Mujeres de otras razas o de clase baja han estado siempre presentes también en el mercado laboral" Precarias a la Deriva, op. cit.

14.- Datos de Durán, M.A. "El análisis de exhaustividad en la economía española", en Carrasco, C. (ed), Tiempos, trabajos y género, Publicacions de la Universitat de Barcelona, Barcelona, 2001.

15.- Durán, M. A. Los costes invisibles de la enfermedad, Fundación BBV, Bilbao, 1999.

16.- Fuente: Asamblea Mundial sobre Envejecimiento, marzo 2002

17.- Datos de Durán (2001), op.cit.

18.- Por no hablar de las triples jornadas de las mujeres que, por ejemplo, quieren intervenir en organizaciones políticas, sindicales o sociales y las cuádruples jornadas cuando añadimos la militancia feminista.

19.- Guijarro Morales, A. El síndrome de la abuela esclava, Zócalo Ediciones, 2001

20.- El trabajo remunerado supone el 10,58% de los cuidados realizados en el hogar. El 4,58 es prestado a través de empresas y el 6% corresponde a empleadas de hogar contratadas directamente por la familia. Cuatro de cada cinco de estas empleadas son mujeres autóctonas. Una exigua minoría de españolas y casi la mitad de las inmigrantes trabajan como internas. (Borrego et al., 2003, op.cit.)

21.- En 1985 se le reconoció el carácter de relación laboral con el Real Decreto 1424/1985 pero con "carácter específico" debido al ámbito donde se realiza el trabajo: los hogares. Esta normativa legaliza una especie de apartheid ocupacional, excluye de la igualdad de derechos a las personas trabajadoras en el servicio doméstico: no es obligatorio el contrato escrito, la relación laboral puede extinguirse por la pura arbitrariedad de la persona empleadora y las indemnizaciones por despido son ínfimas; la jornada laboral es indeterminada al no existir límites para el número de horas en las que la trabajadora debe estar disponible si es requerida, no da derecho a subsidio por desempleo ni por enfermedad profesional. El 36% de las inmigrantes trabaja sin estar dada de alta. Entre las autóctonas la cifra alcanza el 79%.

22.- Precarias a la Deriva, op.cit.

23.- Russel Hochschild, A., «Las cadenas mundiales de afecto y asistencia y la plusvalía emocional», en Giddens y Hutton, En el límite, Tusquets, 2001.

24.- Precarias a la Deriva, op. cit.

(*)Feminista. CGT-Comisión Confederal contra la Precariedad